Tendinopatía-Insercional-del-Aquiles

En el Post de hoy queremos hablar de una afectación que atendemos con mucha frecuencia en consulta, se trata de la Tendinopatía Insercional de Aquiles.

La Tendinopatía Insercional de Aquiles es una entesopatía que afecta a la porción distal del tendón de Aquiles y a su inserción en la tuberosidad posterior del calcáneo. Normalmente, es una patología que ocurre en corredores («runners») y otros deportistas, aunque también puede ocurrir de forma común en personas mayores.

¿Por qué se produce la Tendinopatía Insercional de Aquiles?

La patogenia de esta tendinopatía no está del todo clara, aunque se considera que su aparición se produce principalmente por una causa degenerativa asociada a la edad, aumento de la vascularización y el sobreesfuerzo. Por otra parte, se ha observado que existe una asociación entre algunas enfermedades sistémicas como la hipertensión arterial y la diabetes con la tendinopatía del Aquiles.

Actualmente, no se piensa que sea una tendinitis inflamatoria con una histopatología evidencie la presencia de colágeno desorganizado, neovascularización anormal y degeneración mucoide. Sin embargo,
puede haber una combinación de cambios degenerativos e inflamatorios que conduzcan a una tendinopatía de inserción de Aquiles.

¿De qué forma se afecta el tendón?

El tendón de Aquiles se origina en las aponeurosis de los músculos gastrocnemio, sóleo y plantar. El tendón se retuerce de forma progresiva a medida que desciende desde su origen, lo que hace que las fibras del gastrocnemio se inserten posterolateralmente en el calcáneo, mientras que las fibras del sóleo se insertan de forma anteromedial. El tendón plantar tiene patrones de inserción variables al unirse en el lado anteromedial de Aquiles.

El tendón está compuesto principalmente de colágeno tipo I, y está rodeado por el paratenon (tejido areolar graso donde se encuentra un tendón).

Normalmente, la Tendinopatía Insercional de Aquiles tiende a afectar la parte anterior del tendón, aunque al realizar las pruebas biomecánicas la mayor tensión se produzca en la parte posterior.

Existe una gran relación entre la tendinopatía insercional de Aquiles y la deformidad de Haglund (prominencia ósea que se forma en la parte superior del hueso calcáneo). Sin embargo, esta prominencia ósea también puede estar presente en personas asintomáticas. Según los investigadores, la parte anterior de la inserción del tendón de Aquiles roza con la prominencia ósea cuando se produce la contracción del tríceps sural, lo cual provoca un daño local en la inserción e incluso desgarros longitudinales intratendinosos.

¿Cuáles son los síntomas que presenta esta patología?

Los pacientes suelen presentar dolor e hinchazón en la parte posterior del tendón. De forma simultánea, puede haber presencia de bursitis retrocalcánea, que puede estar relacionada con la inflamación provocada de la deformidad de Haglund. Generalmente, los síntomas aparecen con la actividad, aunque a medida que aumenta la degeneración tendinosa pueden ocurrir en cualquier momento.

El paciente manifiesta sensibilidad local en la zona de inserción del tendón de Aquiles, y se evidencia de forma prominente la deformidad de Haglund en la tuberosidad posterior del calcáneo.

Tratamiento conservador de la Tendinitis Insercional de Aquiles

Según la literatura científica, se recomienda realizar un tratamiento conservador de entre 3 y 6 meses antes de considerar el tratamiento quirúrgico.

La modificación de la actividad física, el reposo y la introducción de taloneras pueden ayudar a aliviar los síntomas. La fisioterapia, centrando su actuación en ejercicios excéntricos (protocolo de Alfredson) ha mostrado ser una opción terapéutica muy efectiva, aunque tiende a ofrecer mejores resultados en el tratamiento de la tendinopatía del cuerpo del tendón (no insercional) con una tasa de éxito del 89%. Sin embargo, utilizando un protocolo de fortalecimiento excéntrico modificado, el cual elimina la dorsiflexión del tobillo más allá de la posición neutra, se ha observado una mejoría clínica en el 67% de los pacientes. La frecuencia más recomendada a la hora de realizar los ejercicios excéntricos para el tendón de Aquiles es 2 veces al días durante 7 días a la semana.

Protocolo de Alfredson para Tendinopatía insercional de Aquiles

Según estudios previos, se cree que el ejercicio excéntrico estimula la producción de colágeno tipo 1, aumentando el volumen del tendón y la resistencia a la tracción del mismo. Además, puede alterar la neovascularización asociada con esta patología. Por otro lado, los ejercicios de elasticidad (estáticos o dinámicos), utilizados como parte de un programa de tratamiento para la tendinopatía de Aquiles, generalmente tienen como objetivo mejorar la flexibilidad tríceps sural y aumentar la amplitud de movimiento del tobillo.

¿Con qué frecuencia se realiza el tratamiento?

Según los estudios más recientes, el tratamiento para las tendinopatías del Aquiles tiene una duración media de 12 semanas, pudiendo variar de 6 semanas hasta 6 meses en función de cada caso.

 

 

Referencias:

  • Shakked, R. J., & Raikin, S. M. (2017). Insertional Tendinopathy of the Achilles. Foot and Ankle Clinics, 22(4), 761–780. doi:10.1016/j.fcl.2017.07.005
  • Wilson, F., Walshe, M., O’Dwyer, T., Bennett, K., Mockler, D., & Bleakley, C. (2018). Exercise, orthoses and splinting for treating Achilles tendinopathy: a systematic review with meta-analysis. British Journal of Sports Medicine, bjsports–2017–098913. doi:10.1136/bjsports-2017-098913